Algodonales

A los pies de la Sierra de Líjar, entre el blanco de la cal destaca el colorido de la iglesia de Santa Ana. Las condiciones de su entorno han hecho a este lugar internacionalmente reconocido por la práctica de deportes aéreos.

Algodonales tiene sus raíces en época andalusí, cuando la sierra que hoy lleva el nombre de Líjar constituía un enclave defensivo de primer orden en la frontera entre los reinos de Sevilla y Granada. Con la reconquista castellana en el siglo XV, el asentamiento fue repoblado y reorganizado en torno a la nueva iglesia parroquial. Su nombre podría derivar del árabe al-qutun, en referencia al cultivo del algodón que se practicó en la vega durante la Edad Media, aunque otras teorías apuntan a una raíz latina.

El elemento patrimonial más llamativo de Algodonales es la iglesia de Santa Ana, del siglo XVIII, cuya fachada de rica ornamentación barroca en piedra dorada contrasta vistosamente con el blanco de las casas encaladas que la rodean. La plaza Mayor, presidida por el templo, es el corazón social del pueblo y escenario de todas sus celebraciones. En los alrededores pueden verse algunas casas señoriales con portadas trabajadas en piedra local que recuerdan la prosperidad que tuvo la villa durante los siglos del Antiguo Régimen.

Algodonales goza de fama internacional entre los practicantes de vuelo libre gracias a las condiciones excepcionales que ofrece la Sierra de Líjar. Las térmicas ascendentes que se generan en sus laderas permiten vuelos de parapente y ala delta de larga duración, y el municipio acoge regularmente competiciones nacionales e internacionales de estas disciplinas. Además del vuelo libre, la sierra ofrece rutas senderistas de notable interés, con miradores desde los que se domina el Valle del Guadalete y las sierras de Grazalema y Ronda.

La gastronomía de Algodonales responde al patrón serrano con influencias de la campiña jerezana próxima. El gazpacho caliente, plato contundente de cazuela preparado con pan, ajo, pimentón y carne de caza, es uno de los más representativos de la zona. Los quesos artesanales de cabra y oveja elaborados en cortijos del entorno tienen gran prestigio. En materia de dulces destacan los alfajores y las tortas de aceite que se elaboran en hornos locales siguiendo recetas tradicionales.

La Semana Santa de Algodonales tiene un marcado carácter popular, con pasos procesionales que recorren las calles del pueblo en un ambiente de profunda devoción. Las fiestas patronales de Santa Ana, en julio, son las más concurridas del año e incluyen feria, verbena y actos religiosos. Algodonales celebra también el Día del Parapente, evento festivo y deportivo que atrae a aficionados de toda España y que ha convertido al pueblo en referencia del vuelo libre en Andalucía.