Bornos

Situado a orillas del Río Guadalete, el desarrollo de Bornos va en paralelo al de la Casa de los Ribera, introductora del Renacimiento en Andalucía. A día de hoy este hecho es palpable en la suntuosidad de muchos de sus inmuebles.

Bornos tiene una historia que se remonta a la época romana, cuando en su territorio se asentó la ciudad de Ullia. Con la llegada del islam pasó a denominarse Burnush y se convirtió en un enclave agrícola de cierta relevancia junto al Guadalete. Tras la reconquista castellana en el siglo XIII, la villa fue cedida a diferentes nobles hasta que a comienzos del siglo XV pasó a manos de la poderosa familia Ribera, cuya influencia marcaría decisivamente la historia y el patrimonio artístico del municipio durante los siglos siguientes.

El Castillo-Palacio de los Ribera es el monumento más sobresaliente de Bornos y uno de los edificios renacentistas más importantes de Andalucía. Construido entre los siglos XV y XVI, combina elementos defensivos medievales con la elegancia del renacimiento italianizante introducido en España por los propios Ribera. Su patio porticado con columnas de mármol, sus artesonados y su jardín de agua son de una belleza extraordinaria. La iglesia de Santo Domingo de Guzmán, también promovida por los Ribera, muestra una portada plateresca de gran calidad artística.

El embalse de Bornos, creado al embalsar el Guadalete, es el elemento natural más llamativo del entorno del municipio y ofrece un paisaje de gran belleza con la silueta del pueblo reflejada en sus aguas. Las riberas del embalse son frecuentadas por una rica avifauna acuática y constituyen un lugar ideal para el senderismo, el birdwatching y los deportes náuticos. Los alrededores del pueblo conservan bosques de eucaliptos y pinares que ofrecen sombra en los meses estivales.

La gastronomía de Bornos participa tanto de la tradición serrana como de la influencia de la campiña jerezana. El arroz con pollo, el gazpacho andaluz con sus tropezones y los potajes de legumbres son platos habituales en los hogares y restaurantes del pueblo. El pescado de río, aunque en menor medida que antaño, sigue estando presente en algunas recetas locales. La repostería incluye tortas de aceite, buñuelos y roscos fritos que se preparan especialmente en carnaval y Semana Santa.

La Semana Santa de Bornos es especialmente vistosa por la belleza de sus pasos y el fervor de sus hermandades, que procesionan por las calles empedradas del casco histórico. Las fiestas de Agosto, en honor a la patrona Nuestra Señora de las Nieves, son las más concurridas del año con feria, concursos y actuaciones musicales. El pueblo celebra también una Feria de Artesanía que pone en valor los oficios tradicionales de la comarca y atrae visitantes de toda la provincia de Cádiz.