El Bosque
Surgida a finales del siglo XV en una zona de abundante caza y agua, sería decisiva durante la Guerra de la Independencia, un hecho que ha marcado para siempre su carácter.
El Bosque debe su nombre a la abundancia forestal del enclave donde se fundó, a finales del siglo XV, por orden de los duques de Arcos que valoraban la zona como coto de caza. Durante la Guerra de la Independencia, el municipio adquirió protagonismo histórico al ser escenario de operaciones guerrilleras contra las tropas napoleónicas. La resistencia local, encabezada por el cura párroco y un puñado de vecinos, dejó una huella imborrable en la memoria colectiva del pueblo y explica el carácter orgulloso y tenaz de sus gentes.
La arquitectura de El Bosque refleja el origen señorial del municipio. La iglesia parroquial de San Jacinto, del siglo XVII, preside la plaza Mayor con su sólida fábrica de mampostería. En los alrededores del casco urbano se conservan los restos de una antigua piscifactoría de truchas construida a principios del siglo XX, que fue pionera en Andalucía y hoy puede visitarse como muestra del patrimonio industrial del municipio. El puente medieval que cruza el río El Bosque, a las afueras del pueblo, es otro elemento patrimonial de interés.
El entorno natural de El Bosque es de una riqueza excepcional. El río El Bosque, afluente del Majaceite, crea un corredor verde de gran biodiversidad que puede recorrerse a pie por senderos bien señalizados. La piscifactoría de truchas, ya mencionada, alimenta sus estanques con las aguas limpias del río y puede visitarse libremente. El término municipal incluye superficie del Parque Natural Sierra de Grazalema, con bosques de quejigos, alcornoques y pinsapos que albergan especies protegidas de flora y fauna.
La trucha del río es el producto gastronómico más emblemático de El Bosque, protagonista de recetas como la trucha a la serrana, con jamón y hierbas aromáticas, o simplemente a la plancha con aceite y limón. Los embutidos artesanales, el queso payoyo y el aceite de oliva virgen extra de la sierra son otros pilares de la gastronomía local. En los bares y restaurantes del pueblo pueden degustarse tapas generosas y platos de cuchara elaborados con productos de temporada.
Las fiestas patronales de San Isidro, en mayo, marcan el inicio del ciclo festivo anual con romería campestre y bendición de los animales. Las fiestas en honor a San Jacinto, patrón del municipio, se celebran en agosto con feria, misa solemne y diversas actividades culturales y deportivas. La tradición de la caza mayor y menor sigue muy viva en El Bosque, y la temporada cinegética es un evento social importante que reúne a cazadores de toda la comarca.