El Gastor

A los pies de un Tajo y a la sombra de un pinar se localiza este pequeño pueblo de tejados rojizos y calles blancas, donde abundan las flores y la cal, el agua y la más agradable tranquilidad.

El Gastor es un municipio de origen medieval cuyo asentamiento estuvo ligado a los castillos y atalayas que jalonaban la frontera entre los reinos de Castilla y Granada. Su nombre podría derivar del latín castrum, fortaleza, en referencia a algún puesto defensivo hoy desaparecido. La villa fue repoblada tras la reconquista y vivió durante siglos de la agricultura de secano y la ganadería de montaña. Su caserío de tejados de teja árabe rojiza y paredes encaladas, encaramado al pie del Tajo del Cañuelo, ofrece una estampa de gran autenticidad rural.

El Tajo del Cañuelo, impresionante cortado calizo que se alza sobre el pueblo, es el elemento paisajístico más espectacular de El Gastor y puede recorrerse por un sendero que bordea su base. En el casco urbano destacan la iglesia parroquial de la Antigua, del siglo XVII, con su espadaña de ladrillo, y la fuente de los Doce Caños, obra civil de gran valor etnográfico donde los vecinos acudían a abastecerse de agua fresca. Las calles del pueblo conservan un trazado orgánico de raíces medievales con escaleras, arcos y rincones floridos de gran encanto.

El entorno de El Gastor combina el espectáculo del Tajo con dehesas de encinas y extensas áreas de pinar que el Ayuntamiento ha repoblado desde mediados del siglo XX. El pinar municipal es el lugar de esparcimiento preferido por los vecinos y ofrece zonas de merendero, sombra abundante y frescor incluso en verano. Los senderos que parten del pueblo permiten explorar el territorio a pie, con vistas hacia la Laguna de Zahara y las cumbres del Parque Natural Sierra de Grazalema.

La cocina de El Gastor es sencilla y rotunda, fundamentada en los productos del campo y la cría de animales domésticos. El ajo mulero, pasta de ajo majado con aceite y vinagre que se unta sobre pan tostado, es un aperitivo típico del pueblo. Los guisos de cerdo, las migas con tropezones y los potajes de garbanzos con chacinas son platos cotidianos. En primavera, la recogida de espárragos trigueros silvestres es toda una tradición que se comparte entre familias y vecinos.

La Feria de El Gastor, celebrada en agosto, es la fiesta mayor del municipio con casetas, música y ambiente serrano durante varios días. Las fiestas de la Virgen de las Nieves, patrona del pueblo, incluyen procesión, misa y actos religiosos muy participados. La Romería de San Isidro, en mayo, congrega a los vecinos en el campo para un día de convivencia y celebración. El pueblo mantiene la tradición del cante por soleares en sus peñas flamencas, siendo este palo especialmente cultivado en la comarca.