Ubrique

Emplazada a pie de monte junto a la ciudad romana de Ocuri, ha desarrollado como ninguna otra la cultura del curtido de la piel, con una producción que goza de fama internacional.

Ubrique es la capital industrial de la Sierra de Cádiz, un municipio de más de 17.000 habitantes que ha construido su prosperidad sobre la industria de la marroquinería artesanal. Su territorio fue habitado desde la antigüedad, y junto al pueblo se encuentran los restos de Ocuri, ciudad romana de gran importancia en el siglo I d.C. cuyo foro, necrópolis y calzadas pueden visitarse hoy. Con la llegada del islam, la zona fue dominada por la tribu bereber de los Ubrique, que daría nombre al actual municipio. La tradición del curtido de la piel tiene raíces medievales y se consolidó como actividad económica principal a partir del siglo XVIII.

Los restos arqueológicos de Ocuri, en el cerro de las Cuevas a las afueras del pueblo, son el patrimonio monumental más importante del municipio. El yacimiento incluye un templo de culto imperial, una necrópolis con hipogeos excavados en la roca y tramos de calzada romana, y puede visitarse guiado. En el casco urbano, la iglesia parroquial de San Juan Bautista, del siglo XVIII, es el edificio más notable. El Museo de Artes y Costumbres Populares, dedicado a la historia de la marroquinería local, explica el proceso de elaboración artesanal del cuero y su importancia para la economía del municipio.

Ubrique se asienta en un enclave natural espectacular, rodeada por tres parques naturales: Sierra de Grazalema, Los Alcornocales y la Serranía de Ronda. Las sierras que rodean el pueblo ofrecen paisajes de gran biodiversidad, con alcornocales centenarios, ríos limpios como el Ubrique y el Tavizna, y una fauna que incluye el lince ibérico —reintroducido en la zona— y el águila imperial. El senderismo por los alrededores del pueblo permite descubrir este entorno natural privilegiado.

La gastronomía de Ubrique combina la tradición de la cocina serrana con la influencia de la campiña. Los platos más representativos incluyen la berza ubriqueña, el gazpacho caliente con carne, los guisos de caracoles y los potajes de habas con chacinas. El queso payoyo de la comarca, el aceite de oliva virgen extra y los embutidos de cerdo ibérico son los productos de la despensa local más apreciados. Los bares del pueblo ofrecen tapas generosas y menús del día de cocina tradicional a precios muy razonables.

Las fiestas patronales de San Juan Bautista, en junio, son la celebración más importante del municipio con feria, verbena y actos religiosos durante varios días. El Carnaval ubriqueño tiene gran tradición y sus agrupaciones participan con éxito en el concurso del Carnaval de Cádiz. La Semana Santa cuenta con hermandades de gran antigüedad y pasos procesionales de notable valor artístico. El pueblo celebra también el Día de la Piel, jornada de puertas abiertas en los talleres marroquineros donde pueden verse en directo las técnicas artesanales de curtido y costura.